viernes 14 de agosto de 2009

TDT y la que nos viene encima

Este año he renovado el parque televisivo familiar. Empezamos por pillarnos una tele plana y dejar la antigua aparcada para otros menesteres. Avisé después a un antenista porque no había forma de sintonizar ningún canal digital (y la recepción de los analógicos era verdaderamente lamentable). Cual no sería nuestra sorpresa cuando descubrimos que se nos abría un nuevo mundo de sensaciones al visualizar nada menos que veintiocho posibles nuevos canales ¡28!. Con un poco más de detenimiento llegamos a la conclusión que la cosa no era, ni con mucho, para tanto. Del total había que restar un par de ellos que nunca reciben señal, otros pocos más que se dedican casi en exclusiva a servir de plataformas mercantiles para productos inverosímiles, otros más son la versión digital de su equivalente analógico y adjunto a ellos, uno o dos canales que ofrecen reposiciones de los productos audiovisuales de esas mismas cadenas. Sin señal, tienda, repetición y lo mismo de antes. En definitiva, que con el cambio, vengo a ver prácticamente lo mismo de antes:
"300 canales y nada que ver", como auguraban los Microsiervos en
"TDT:Demasiado poco y tarde".
Si esta es la revolución digital, que venga Dios y la vea...

Por cierto, a la antigua TV le he tenido que un sintonizador TDT nuevo ad hoc. Visto el panorama, tengo mis dudas sobre si estos aparatejos podrán soportar la avalancha de la TDT de pago y la posible interactividad que promete el nuevo medio. Sobre la TDT de pago, en mi caso lo tengo claro, no pienso gastarme un céntimo; lo que sí me preocupa es que los canales en abierto queden reservados para reposiciones, producciones obsoletas y anuncios, anuncios y más anuncios publicitarios, mientras que lo interesante vaya a los canales de pago.

Menos mal que siempre nos quedará Internet....

Actualización 27/08/09:
Certero análisis del tema en Microsiervos en un post cuyo título ya lo dice todo:

La TDT de pago y los codificadores que no sirven para nada

En el mismo post, unas viñetas que no he podido resistir reproducir aquí por lo tremendamente acertadas (Jesús Martínez del Vas , Miércoles en la redacción (LVI), 233grados) y porque más valdrá tomarse estas cosas con humor ...


jueves 13 de agosto de 2009

Bilingüismo habitual

Hay barbarismos con los que no puede uno dejar de tropezar hoy sí y mañana también. A veces porque no existe el equivalente castellano, a veces porque el barbarismo (por lo general anglicismo) resulta más corto de escribir o de pronunciar o bien resulta fuertemente descriptivo de lo que pretende definir, a veces por costumbre, repetición o desconocimiento del propio idioma y a veces porque parece más sofisticado, más elitista (en definitiva, más cool) emplear el palabrejo inglés que el nativo.
Sea lo que fuere, más vale conocer, aún por encima, los significados de algunos de estos términos. Vamos allá:

Cliffhanger: (al borde del acantilado)
Es un recurso narrativo que coloca al lector o espectador con la boca abierta justo, justo, al final de un capítulo en una teleserie, cómic o folletín novelero. No te puedes perder el siguiente capítulo porque necesitas ver el desenlace de éste que te ha dejado con las miel en los labios.


MacGuffin ( McGuffin o Maguffin):
El MacGuffin no es más que un pretexto narrativo, una excusa para que los protagonistas anden de la Ceca a la Meca buscando o investigando pero que realmente da igual lo que sea porque lo que nos interesa es ese proceso de búsqueda y no lo que pueda ser que busquen. Mencionan en la Wikipedia el caso arquetípico de Rosebud, la última palabra que articula Charles Foster Kane antes de morir y la excusa perfecta para revivir la biografía del imponente magnate.

Mainstream:
Podría traducirse como la corriente principal, ortodoxia, en una corriente de pensamiento, gustos o preferencias aceptados (y consumidos) por la mayoría en cualquier faceta de la sociedad. Podemos hablar del mainstream de los cómics de superhéroes, de la música pop, del cine... en fin, ortodoxia y, rebuscando una palabra un tanto olvidada, comercialización en una mismo término.

Fake:
Literalmente, Falso, en el sentido de falsificación más o menos elaborada.
Internet está llena de ellos. También puede aplicarse a error, identificación equivocada o similar, pero resulta más frecuente (o llamativo) la primera acepción.

Sidekick:
Es el acompañante inseparable del protagonista principal. Compañero de aventuras y contrapunto, como Sancho con Don Quijote, Watson con Sherlok, y/o aprendiz a la sombra del maestro, como Robin con Batman. Un personaje ciertamente muy socorrido.

lunes 20 de julio de 2009

Sincronicidades, cuerdas, McCourt y todo lo demás

Hay ocasiones en que la sucesión de coincidencias parece revelar conexiones misteriosas sobre nosotros o sobre los secretos mejor guardados del Universo. Verdaderamente, hay veces que determinados sucesos vienen encadenados de tal manera que resulta imposible no sustraerse a la idea de que una mano oculta, sobrenatural, va engarzando hechos extraordinarios con un propósito que aunque se nos antoje inexcrutable también apreciamos indudable. Creo que pensando en esto, el eminente Jung enunció el Principio de Sincronicidad. De manera similar, Gil Grissom en uno de los capítulos de la Octava Temporada de CSI Las Vegas (La teoría del todo), resuelve una serie de acontecimientos aparente e inexplicablemente relacionados por variables comunes pero en esencia independientes, echando mano, elegantemente, de la Teoría de las Cuerdas.

El último día del curso (no confundir con el último día de clase, son dos acontecimientos diferentes) acabé comiendo en un entrañable bar con dos de los nuevos compañeros de este año, con los que he congeniado más y con los que parece que tengo mayor número de aficiones en común. Una de ellas, curiosamente, fue el bar donde acabamos degustando pescaíto frito y berengenas rebozadas, bien regadas con cervecitas frescas, lugar que me sugirieron instantes antes que lo hiciera yo, una extraña lectura del pensamiento, o una prueba más de que el insconciente colectivo realmente existe. Durante la comida, acertadamente, dejamos de lado los lugares comunes de nuestra profesión (una de las más proclives a la autolamentación) y derivamos hacia terrenos literarios y musicales. Coincidencia en cuanto admiración y extrañeza que nos produce la obra de Paul Auster, recomendación recíproca de obligada lectura de Brooklin Follies por un lado y de El Profesor, Frank McCourt, por otro.

Hoy, cuarenta años después del alunizaje del Apollo XI sobre la Luna, termino la última página de Brooklyn Follies y leo en la versión digital de un conocido periódico el obituario de Frank McCourt.
El viernes había llevado el coche al taller y para hacer tiempo me refugie en la Biblioteca. Allí empecé a curiosear y me vino a la mente la recomendación recibida el último día de curso a mediodía, en aquel patio semisombreado por una parra, entre las nubes que provocan la ingestión simultánea de cerveza y pescado frito. Encontré el libro, comencé a leer y pronto me vi sumergido en el microcosmos neoyorquino de azar, casualidad y necesidad creado por Auster. Retiré el libro para continuarlo en casa y seguí leyendo el fin de semana. Sentí por primera vez la relajación propia de las vacaciones, la absoluta falta de preocupaciones y prisas por no hacer nada, la capacidad de evadirme de la realidad para ser absorbido por una ficción.

Termino el libro, enciendo el ordenador, reviso el correo, le echo un vistazo a las noticias, leo, consternado, la muerte de un escritor, pienso que quizás alguien, en algún lugar, escuche la misma noticia, piense en una novela y también recuerde aquel mediodía soleado en aquel patio, bajo la parra, fragmentos de conversación, extrañas coincidencias y alguna recomendación de lectura...


sábado 30 de mayo de 2009

Experimento

Póngase a reproducir el vídeo pero, eso sí, con la sana precaución de eliminar el sonido.

.
Simultáneamente a ello, póngase a reproducir la siguiente música recomendada:


...hasta parece que el mismísimo Ennio era seguidor del equipo de Pep...

Si lo que se pretende es rehuir experimentos y cócteles atrevidos, o bien pretende corear un conocido estribillo en inglés, se puede optar por una de las versiones canónicas sugeridas para estos momentos, cortesía de los Queen de Mercury:

viernes 29 de mayo de 2009

Happy Rhodes

Happy Rhodes.
(Kimberley Tyler Rhodes)(1965)
Cantante norteamericana de personal y prodigiosa voz, con temas que evocan ambientes mágicos, turbadores y sorprendentes.
Una vez que comienzas a escucharla, difícil se te hace poder dar una lista de temas favoritos porque verdaderamente todos pasan a serlo desde el momento que los escuchas por primera vez. Auténticas perlas por descubrir.
Por empezar por algún sitio, decir que me ha impresionado esta versión del clásico de David Bowie que, a mi, por un momento, me ha hecho olvidar al original.
Saltando a "100 Years", tema de atmósfera inquietante, de su álbum "Many Worlds Are Born Tonight"




Find me, tema principal del álbum homónimo, otro de sus temas grandes.



Página oficial con acceso a audiciones de temas representativos de sus trabajos y página en MySpace (Authorized Fan Page) con galería de fotos y vídeos, más la posibilidad de escuchar temas de todos sus álbumes

Happy Rhodes - Feed The Fire (Acoustic Tribute version)


Music's the way, the only way I know

It's time to let the brooding heart
Choose the way to go (Happy Rhodes)

sábado 25 de abril de 2009

Música sin copyright(2):The Dada Weatherman

(The Dada Weatherman)





En Jamendo, naturalmente.
Interesantísimo proyecto musical venido del país vecino del Norte, con su propia página en My Space.
Que este tipo de cosas sean ignoradas y no alcancen la difusión que merecen clama al cielo.

lunes 20 de abril de 2009

Crónica de una atracción irresistible


Al principio te resulta simpática, un tanto extraña, quizás hasta insustancial, pero tiene un no sé qué que hace que no te importe repetir.
La segunda vez empiezas a coger la tonadilla.
Sigues queriendo repetir.
Cada vez que la escuchas te gusta un algo más...
Sad Robot



Pornophonique, 8-bit largerfeuer, un pequeño descubrimiento gracias a la cruzada promusica libre de copyright que hace este mes Javi Peláez en su Telegraph Blog.
Disponible para descarga no sólo legal sino recomendada, en Jamendo y su página web.

Un poco más, Lemmings in love

jueves 16 de abril de 2009

La que ha armao la Sinde...



Musica: Sick of Reality. Screwed 2007. Dilo (http://www.dilo.org)

Angeles González Sinde.:Reacciones que se pueden encontrar en Technorati.

Angeles González-Sinde Pírate: El grupo de Facebook que crece como la espuma
(16/04/09, 15:15 h, va por 23867 miembros y lleva desde el día 7 de Abril de Ministra, todo un récord)

Sinde Pírate: Grupo de Twitter.

Lo que no se puede negar es que desde su llegada se han generado muchísimos contenidos en la Red hispana. Quizás sea ese su propósito cuando habla de ordenar la interné o de acabar con el tráfico P2P porque nos vamos a quedar sin contenidos. Extraña manera de arreglar las cosas pero ciertamente exitosa. A ver cuánto dura...

En todo caso, las elecciones al Parlamento Europeo del mes de Junio pueden ser la ocasión para que todos los que estamos descontentos con este nombramiento lo manifestemos de la única manera que entienden los políticos, con el voto.
Como ya lo dijo desde el primer día Julio Alonso en su Merodeando:

"Mucho se ha hablado del voto internauta. Muchos afirman que, por mucho que nos quejemos por unas y otras cosas pero que, al final, ni la gente se daría de baja si los operadores fiscalizan las conexiones, ni nadie va a cambiar su voto por la política digital (o falta de) de un gobierno. Pues creo que es hora de demostrarlo. Desde aquí hago un llamamiento a todos los que compartís mi indignación ante este nombramiento, para que os unáis a mí demostrando nuestro descontento en las próximas elecciones europeas del mes de junio, dejando de votar al PSOE. Votad a quien queráis, votad en blanco, pero demostremos que los usuarios de internet estamos francamente indignados con este nombramiento y con las políticas culturales de este gobierno y que no nos vamos a callar"

Y si la cosa va de diálogo, no estaría de más que alguien se leyera este Manifiesto no oficial que publica Enrique Dans y a partir de ahí podíamos empezar a charlar:

miércoles 8 de abril de 2009

Playa, olas, atardecer



Nuestras ya clásicas (y anheladas) vacaciones de Semana Santa a la orillita del mar.
Mi tercer minivídeo probando las utilidades de la cámara de fotos digital. Atardecer en La Barrosa, hace un par de días. Cometí el error de no leerme antes las instrucciones y no grabe el audio. Me gusta el rumor y el estruendo de las olas rompiendo. No pudo ser.
La Banda Sonora la pone Messieu Debussy.

Nos ha sorprendido que con esto de la crisis estaba todo lleno. Como muestra un botón: teníamos la intención de darnos un pequeño lujo asiático en Bolonia, en un restaurante que conocimos el año pasado donde cocinan un pescado de una manera realmente exquisita . No hubo manera. Y era martes.

Cosas de la crisis...

domingo 1 de febrero de 2009

No premio ¿de dónde es esta canción?

Vagabundeando por Goear me encuentro esta cancioncilla tan pegadiza:

"You all every bady",

de los míticos Drive Shaft, el grupo de los hermanos Pace, Liam, voz y guitarra, y Charlie, bajo y coros.

¿alguien sabe la procedencia de este hit ?


Como pista, estos números chungos:

4, 8, 15, 16, 23, 42

Y si todavía no has dado con la clave, más pistas definitivas:



Charlie Pace, bajo y voz del grupo

miércoles 7 de enero de 2009

Los Magos de Oriente del 2009

Continuando una pequeña tradición comenzada en este blog años atrás (como pasa el tiempo: Día de Reyes ,...y ha pasado un añito más, La Cabalgata de este año) paso a relatarles las tribulaciones que esta vez nos ha tocado sortear para llevar a buen término los consabidos ritos del Día de los Reyes Magos.

Para empezar comentarles que eso de la Crisis es un concepto un tanto relativo. En determinados asuntos la cruel crisis parece no existir:

Siempre se agotan algunos de los juguetes de la lista que sus hijos han mandado por correo a Sus Majestades de Oriente.
Es un fenomeno paranormal comprobado año tras año que convendría estudiar detenidamente.
Ahora que recuerdo, hay otro fenómeno extraordinario asociado a estos eventos que suele reventar los planes de los progenitores:
a última hora siempre hay un último cambio en la lista de la Carta, un último deseo que no hemos podido reprimir a tiempo y que supone el penoso peregrinaje y búsqueda en aquellas tiendas y establecimientos que surten de carga a los camellos de los Magos.

Siempre hay algo que falta.


Este año ha sido un complejo kit de Lego, inencontrable en los alrededores.
Afortunadamente la tecnología avanza que es una barbaridad y ya tenemos la Interné para echarnos un cable.
Aunque, eso sí, todo tiene un precio.
Miramos en un par de tiendas on line y algunas no tenían la referencia que buscábamos, otras sí la tenían pero a un precio ligeramente exorbitante (sin contar gastos de envío) y otras la tenían el día que miramos y al siguiente ya estaba agotada.
Por fin dimos con una que sí tenían existencias, a un precio, digamos, razonable y sin pensarlo dos veces rellenamos el formulario y optamos por la opción más económica para el envío (la otra dicen que era rápida pero también notablemente más cara).
Lo que no mencionaban es que, con ser la más económica, también es la que puede conllevar un mayor peligro de infarto para los que esperamos un juguete pedido a destiempo y con días de fiesta de por medio. Un trayecto de unos 600 km se ha llevó casi dos semanas de transporte. Efectivamente, a lomos de camello, a la vieja usanza, hubiera llegado antes.
El día 5 de enero, a eso de las once de la mañana, nos avisaron que el paquete ya estaba aquí. Fui raudo y veloz a recogerlo (no hará falta explicar que la entrega no podía ser en el propio domicilio por el tema del secretismo de estas cosas para los habitantes más menudos de este hogar: las sospechas hubieran sido excesivas hasta para ellos, que se lo creen todo) y volví a casa.
Introducir el paquete de incógnito fue una acción cronometrada al milisegundo con mi esposa, que realizaba operaciones de distracción mientras yo me escabullía sigilosamente camino del armario del dormitorio, en cuyo estante superior se supone que no hurga ni revuelve nadie superior al metro sesenta de estatura.
Quedaba para por la noche el ratito de fixo y papel de regalo, en estricto silencio y con los oídos alertas...

Por la tarde, como siempre, cumplimos el ritual de la Cabalgata.
Hubo problemas para aparcar, como suele suceder en estos casos.
Esperamos de pie cerca de tres cuartos de hora a que apareciese alguien, apostados en un lugar que consideramos estratégico para nuestros fines:
buena visibilidad, espacio para moverse, cercanía a la mitad de la calle para no perder detalle, justo al lado de unos contenedores de papel reciclado que cubrían nuestra retaguardia.
Llegaron las carrozas, llegaron los Reyes, se lanzaron caramelos y minipeluches y, tal como llegaron, se fueron.
La impresión de este año, no sé si será lo mismo en otras partes, es que ha sido una Cabalgata algo pobretona.
Algunas carrozas, a nuestra altura (que no supondría ni la mitad del recorrido oficial) ya no tenían caramelos para repartir. Lo que sí tenían eran diminutos papelillos de colores que arrojan sin cesar, pero caramelos, ni uno.
Los Reyes sí venían más aprovisionados, con caramelos de mil colores de sabores indeterminados y simpáticos minipeluches por los cuales padres, madres, abuelos, abuelas y demás allegados, aún los más pacíficos, luchaban cual gladiares en pos del esquivo minipeluche.
Hemos visto Cabalgatas mejores, con más carrozas, y más caramelos.
No obstante lo cual, tampoco podemos quejarnos. Conseguimos un minipeluche cada uno y dos medias bolsas de caramelos, que por cierto, al final nadie se los come porque tampoco es que sean para paladares de gourmet. Son del montón tirando hacia abajo. Normalmente la dichosa bolsa de caramelos que tanto trabajo ha costado conseguir no se toca hasta el año siguiente cuando alguien se decide, por fin, a tirarla, cuando es imposible separar el papel del caramelo.

Actualización 16/01/09:
inserción imágenes y retoque de errores tipográficos (mis dedos no se acostumbrarán jamás al teclado...y mira que lo intento)

miércoles 31 de diciembre de 2008

Balances y recopilatorios 2008 (II)

Un par de nuevos blogs que acabo de añadir a mis Marcadores me han deparado muy buenos momentos de lectura. También ellos hacen balance de cómo les ha ido el año.


Hispa en El ojo del Tuerto, blog de historia muy pero que muy recomendable, resume los datos acumulados a lo largo de los 366 días del 2008.
En




Kurioso,
en el blog del mismo nombre, un blog cuyo contenido no puede dejar indiferente a nadie, selecciona diez de sus mejores entradas:

Lo más Kurioso de 2008.

1.El niño que ha robado la sed a medio millón de africanos.
2.¿Por qué las casas americanas son de madera?

3. ¿Qué ocurre cuando no se aprietan correctamente los tornillos de un avión comercial?

4. El desafío de los 100 objetos.

5. Hakani. La niña que nació de la tierra.

6. ¿Renunciarías a todo para comenzar de nuevo con tan sólo 18 euros?

7. Niños encadenados. Historias enlazadas.

8. Room 8. Una historia entrañable y diferente.

9. La mujer que subió a un árbol para evitar su tala y no bajó en dos años.

10. El hombre que talló por amor 6.000 escalones.



Y, aunque no haga balance anual, el blog de Cabovolo (Lugares remotos, historia desconocida, misterios y sitios con encanto) es otro descubrimiento reciente que merece seguirse.
Artículos más leídos:

martes 30 de diciembre de 2008

Balances y recopilatorios en la Blogosfera



Alejandro Polanco Masa (alpoma), autor, entre otros, de Tecnología Obsoleta proporciona en este artículo

Resumen de alpoma.net en 2008

un breve análisis estadístico de lo que ha sido su blog durante 2008 ( dan algo de vértigo las cifras que manejan algunos...) y proporciona una lista de los artículos que ha ido publicando a lo largo del año y que para él tienen un algo especial, sus favoritos del año. He aquí la lista, que recomiendo tener a mano para consultar y revisar:

  • El Aerotrén
  • El Experimento Terrella
  • Y la música se transfiguró…
  • La Fábrica
  • El fuego de San Antonio
  • Litio, manía y un error afortunado
  • Sequía, una perspectiva histórica
  • El Rafael de los gatos
  • La princesa de la paleontología
  • Verne
  • Imitación de James Burke
  • El incidente Vela
  • El caso Minamata
  • El criptograma de Levasseur
  • Cicloramas
  • Café Aeroplano
  • El hospital esférico
  • El Kalakala
  • Noherlesoom, el astrónomo del pueblo
  • El pingüino de metal




  • Iñaki, de Historias con Historia, por su parte, hace una selección de sus diez historias más vistas a lo largo del año, Las 10 Historias con más Historia del 2008, que paso a enumerar a continuación:

    1º Fotografía de Altura.
    2º ¿A Quién te Recuerda?
    3º Una Viñeta Premonitoria.
    4º Los Tiznaos.
    5º El Lejano y Real Salvaje Oeste.
    6º La Extraña Armadura de Dendra.
    7º Paz en medio de la Batalla.
    8º Frases Famosas que Nunca se Pronunciaron.
    9º Juegos de Niños… Hace 2000 años.
    10º ¿Salvó Churchill al Régimen de Franco?





    Antonio Martínez Ron, Aberron, de Fogonazos, propone sus veinte mejores artículos del 2008:



    1. Un baño al filo del abismo
    2. Las luces de Waitomo
    3. El mayor espejo natural del mundo
    4. Kolmanskop, la ciudad devorada por la arena
    5. Darvaza, el pozo del apocalipsis
    6. La cabañas abandonadas de Scott y Shackleton
    7. Cómo mantener la mayor autopista jamás construida a través del desierto
    8. Cuando las pirámides lanzaban misiles
    9. Viaje de un espectrómetro de 200 toneladas
    10. El infierno existe y está lleno de azufre
    11. La radiactividad os sienta tan bien
    12. El último viaje de Robert Kennedy
    13. Grafitis en los tiempos de crisis
    14. El almacén de superhéroes
    15. Cal Orko, dinosaurios en la pista de baile
    16. Cuando los estudiantes de ingeniería se ponen bromistas
    17. El abismo abandonado
    18. Enjambre de robots al rescate
    19. Un crucero en el tranvía-araña
    20.
    Ese motor me viene ¡grande!





    En Vision Beta Matías Elián Callone tampoco se ha quedado atrás y, además de hacer balance del año (Un buen año), propone tres selecciones temáticas:


    10. Una esvástica en otoño y primavera
    9. El arma que mató más gente en su fabricación que en uso
    8. Descubriendo la reserva secreta de los Nazis
    7. Un rompecabezas astronómico en la Odisea
    6. Operación Popeye: haz el barro y no la guerra
    5. El día que incendiaron el mar
    4. El Boeing 747 que sobrevivió al volcán
    3. La isla secreta del Mar Aral.
    2. El hombre más rápido sobre la Tierra
    1. Monstruos de la aviación que nunca levantaron vuelo



    10. Un terremoto donde el suelo se comporta como líquido
    9. El único desierto que se inunda
    8. La isla que no se decide a nacer
    7. Pando, un anciano de 6000 toneladas
    6. El lago que se volvió rojo
    5. Hongos que brillan
    4. El lago que desaparece
    3. Un desierto que se cubre de nieve.
    2. El gigantesco tótem de piedra
    1. Olas que brillan



    10. El río que se volvió espuma
    9. El Airbus A330 que se convirtió en planeador
    8. La versión terrestre del planeta Endor
    7. Un nueva Gran Muralla verde en China.
    6. El radiotelescopio gigante que colapsó como un castillo de naipes.
    5. La marea de las zapatillas
    4. Un tren en un rompehielos, un rompehielos sobre un trineo y un barco a lomo de burro.
    3. Un pueblo devorado por la sal
    2. Un agujero en el Ártico
    1. Una isla que parece un portaviones


    Una pequeña muestra de lo que ha dado de sí este año.
    Gracias por los buenos momentos de lectura y por las asombrosas historias que he tenido el privilegio de leer.


    domingo 28 de diciembre de 2008

    ¿Blogosfera furibuna?

    Ignacio Escolar comentaba hace poco en un post (Despreciar cuanto se ignora) lo que le había parecido un artículo de Javier Marías publicado en el Semanal de un periódico nacional de gran tirada y prestigio (Una región ocultamente furibunda).

    En dicho artículo el señor Marías admite no haberse acercado a Internet hasta, literalmente, la otra tarde en que alguien le tuvo que prestar un ordenador para poder acabar uno de sus escritos, ya que no tenía a mano su herramienta de trabajo habitual en estos menesteres, la máquina de escribir. Sorprende, desde luego, que, a día de hoy, todavía algunos se aferren a determinadas tecnologías e ignoren por completo lo que muchos consideramos herramientas indispensables para el trabajo cotidiano. Comprendo el recelo hacia lo nuevo (aunque hablando de ordenadores personales eso de hablar de nuevo es cuando menos discutible) y, hasta cierto punto, admiro a aquellos que siguen románticamente aferrados a su vieja máquina de escribir que, también es verdad, jamás de los jamases manifestará los comportamientos inesperados, inusuales, caprichosos y , en ocasiones, catastróficos, del personal computer.
    Decía que Javier Marías cuenta en su artículo cual ha sido su (casi) primera impresión de Internet. Nada halagüeña, por cierto:

    "aquello parece una enciclopedia de vastedad incomparable, pero de calidad muy dudosa y variable"

    Y, con matices, claro, habrá que darle la razón.
    En Internet hay páginas maravillosas junto a muchas otras que no lo son tanto y al lado de algunas, incluso, realmente deleznables. Pero habría que aclarar que esto no es culpa del medio sino de que potencialmente cada ciudadano de este planeta con acceso a un ordenador y a la Red puede publicar lo que le venga en gana. Y humanos somos muchos, ninguno igual a otro y cada cual con sus ideas, conveniencias y prejuicios.
    Cuando uno lleva un tiempo navegando en la RED (y no hace falta mucho ni tampoco ser un gurú de la informática para darse cuenta de ello) se hace su propio mapa en donde figurarán islas y mares tropicales paradisíacos y en este mapa iremos anotando dónde podemos encontrar galernas incontrolables y dónde escollos y arrecifes traicioneros. Se aprende relativamente pronto a reconocer los mares tranquilos de los embravecidos y, con el tiempo, se aprende también en qué puertos guarecerse cuando asoman nubes de tormenta. Más o menos igual que se hace cuando evitamos determinados programas de radio y televisión mientras que otros no los lo perderemos aunque tengamos que sacrificar otras actividades.

    El grueso de la crítica de este internauta neófito ha recaído, y lo lamento, en blogs y los foros. Me permito citar sus palabras:

    " Hay en este mundo, o eso parece, una desproporcionada cantidad de odiadores, o llámenlos negativistas, resentidos, amargados, venados. No tantos en los blogs o foros en inglés. En esa lengua la gente es más propensa a emitir sus opiniones, a discutir civilizadamente, a pedir una información o aportar otra interesante y útil. En los españoles, en cambio, veo una sobreabundancia de rabiosos y cabreados, de individuos a los que todo parece una mierda,..."

    Yo, desde luego, no sé adonde habrá ido el señor Marías a investigar a Internet, en qué páginas y blogs ha recalado, ni quién lo ha guiado en su periplo on line de fin de semana, pero, desde luego y por lo que dice, se ha acercado a zonas y sitios a los cuales ni yo, ni muchos, solemos rondar. Me temo que, en su breve singladura, se ha quedado con lo más negativo, tremendista y apocalíptico de la RED. Es lo que pasa por navegar sin brújula.
    Hay, sin embargo, una frase que compartiría si no matizara sus palabras con unos adjetivos que no puedo asumir y que resalto en negrita:

    "...lo que más me ha desagradado es el frecuente tono insultante de los comentarios y el veneno que a menudo destilan."

    Pienso que no es tan frecuente ni tan a menudo como dice. También parece que el escritor ha descubierto lo que considera una nueva especie digna de reposado estudio, que no resulta tan desconocida para los que llevamos algo más en esto ya que, incluso, la tenemos catalogada de hace tiempo: el maldito y mítico troll.
    Coincido en considerar a ésta como una especie repulsiva y desagradable donde las haya y a la que nadie, en su sano juicio, invitaría a sentarse a tomar café en su blog. No sé si se trata, como apunta el autor, de una especie que prácticamente sólo se desarrolla y medra en la blogosfera hispana y que resulta impensable en la blogosfera anglosajona. En todo caso, la máxima que ha de repetirse cuando hacen acto de presencia estos seres maléficos y que debe recitarse para ahuyentarlos se declama en la lengua del inmortal Shakespeare y reza tal que así:

    Don't feed the troll.
    No alimentes al troll, ignóralo.

    Tampoco lo subestimes. Hace poco he tenido la mala experiencia de ver cómo dos buenos blogs que suelo leer han sido pasto del ataque de semejante criatura.
    Enrique Dans
    en La piel gruesa explica cómo ha tenido que aguantar carros y carretas hasta decir basta y tomar la decisión de moderar los Comentarios a su blog.
    César Mallorquí ha tenido que vérselas con un impresentable a raíz de la publicación de un inocente Cuento de Navidad. Todavía no ha dicho nada de moderar Comentarios pero podría ocurrírsele en cualquier momento si la tempestad arrecia.

    Una de las gracias que tienen los blogs son precisamente las opiniones de los lectores y seguidores del mismo. Ahí se matiza, se amplía, se discute y se enriquece lo que el autor ha puesto encima de la mesa para todos. El debate a veces es vivo, muy dinámico, interesante y adictivo. Una lástima que algunos, ya sea por cuestión de genética hispana como propone Marías o más bien por falta de educación y respeto, cuando no mala baba manifiesta, nos agrien la fiesta a la mayoría y consigan que neófitos digitales nada más abrir determinadas puertas, se encuentren con un panorama desalentador. (Que, también, repito, a saber dónde ha ido y con quién ha estado el que publicó el artículo, que a mi no me suelen asaltar por la noche ...)

    miércoles 24 de diciembre de 2008

    Merry Christhmas...


    ...Nickolas Muray (American 1892-1965)"A&P, COFFEE, SANTA CLAUS"1958
    George Eastman House Collection...



    ...Bing Crosby en estado de gracia...
    y por último un relato de Navidad: Ensayo General, de César Mallorquí