jueves, 8 de diciembre de 2005

De cómics, nostalgia y obras maestras....


Con los cómics sucede que, en ocasiones, algunas imágenes se nos quedan grabadas a fuego en la retina. Hay un factor nostalgia que hace que determinadas historias las recordemos con una mayor importancia de las que quizás tuvieron en su tiempo. No se trata solamente de la historia en si, que puede ser buena, mala o regular, si no que influye decisivamente el contexto en el cual la leímos. Uno de los principales factores que marcan esos comics inolvidables es la edad. Al decir edad me refiero a esa extraña etapa entre el final de la infancia y el comienzo de la edad adulta.Una fase de formación extraordinariamente receptiva, de manera que acontecimientos, lecturas, vivencias, música, amistades o hechos sucedidos en esta etapa pueden marcar, de forma más o menos firme, el carácter o las preferencias de una persona. Muchas veces esas experiencias quedan después relativizadas y ajustadas a medida que se va conociendo más o la experiencia se repite. Quizás con un par de ejemplos se aclare lo que pretende decir.
Los primeros cómics de la Patrulla X que leí, en el afamado formato Vértice Volumen I, me impactaron profundamente. Aquellos personajes, aquellos diseños, aquellas extrañas historias, por entonces sin parangón en el mundo comiqueril, eran sencillamente fascinantes. Esos héroes disfrazados que podían llevar alas, trepar como los monos con esos pies para los que no existían zapatos de esa talla, convertirse en hielo, lanzar rayos por los ojos, controlar los objetos con la mente o ser capaz de comunicarse telepáticamente ... todo aquello tenía la fuerza de lo nuevo, de lo nunca visto, completamente desconocido y fuera de los límites de la propia imaginación. Y esos diseños, esos trajes y uniformes lo mismo para los héroes que para los malvados...sencillamente geniales. Si a esto se une la pasión por la aventura, ciertas dosis de ciencia-ficción y un poquito de melodrama romántico...ya estaba el cóctel bien preparado.
Con el tiempo se da uno cuenta que las historias, a veces, no eran para tanto, y los dibujantes los había buenos y menos buenos (y alguno más bien malo). Cuando después de los años se tiene acceso a toda la serie (benditas BM) y cuando la lectura se produce después de heber visto muchos otros cómics, resulta que la Patrulla X se cae un poquito del pedestal legendario y se admite que hubo sus buenos y sus males momentos y que aquellas imágenes que se quedaron grabadas en la retina lo fueron, sobre todo, por su carácter pionero y por lo influenciable que era uno en aquel entonces. Sin restarle mérito a eso del carácter pionero, que todavía hay capítulos con más enjundia e ideas innovadoras que muchos proyectos actuales.

3 comentarios:

Redivivo dijo...

Pues si , Juan.
A mi se me quedaron grabados "a fuego" en la memoria los episodios de la Masacre Mutante.
Ahora , que los he releido, tengo que seguir diciendo que me encantan, claro que si, pero desde luego, si los hubiese conocido hoy en dia por primera vez no me hubiesen causado el mismo efecto.
Y no por la calidad de la obra en si, si no precisamente por eso que tu dices: el momento en que uno la lee, en esa etapa en que ya no se es un crio, pero obviamente no se es una persona "mayor".
Pero, aunque uno , en estas cosas como en otras, va criando callo, no deja de alucinar con lo que va descubriendo.
Al menos yo, vaya.

NOTA: ENLACE A TEBELOGS YA!!!

juan p dijo...

la lectura posterior y abundante nos da la posibilidad de encuadrar de una forma más acertada la importancia de determinados cómics. Pero tampoco hay que olvidar que un cómic debería verse en su contexto histórico, en su momento.Y en su momento.Un ejemplo una cosa como la (primera) muerte de Xavier a mi me impactó:nunca había visto un protagonista muerto, pero muerto de verdad en un cómic. Creo que no se había hecho antes.
Lo mismo(imagino)pasaría con lo de la Masacre Mutante.

Son dos puntos de vista que no conviene olvidar.

Y lo de tebeologs¿eso cömo se hace?

Redivivo dijo...

"Si tienes un blog que creas que debe estar aquí, simplemente escribe a webmaster@dreamers.com indicándole la dirección de tu blog, y si es posible también la dirección del rss (o sistema de sindicación)."

Pues exactamente así. Está copiado literalmente de la cabecera de tebelogs.
Le pones un mail a Nacho con lo que te pide ahí arriba y en un plis plas te lo enlaza con Tebelogs.