Acabado el post anterior me topé con heart-in-tears. A pesar del título, la autora escribe (y siente) en francés. Este idioma me devuelve a tiempos pasados, a la infancia y la adolescencia en un colegio donde, en un principio, el único idioma extranjero que se podía cursar era ese. Poco más tarde llegó el inglés, arrasándolo todo. A mi eso no me tocó, ya digo, y mi dominio de la lengua anglosajana es absolutamente nulo, aparte de poder traducir algún texto científico con el diccionario en la mano y poco más. Tampoco se puede decir que domine la lengua de Moliére y Descartes, ni muchísimo menos. Lo poco que sabía, que no era tanto, lo he ido olvidando. Eso sí, me queda una cierta simpatía por el idioma, un cierto reconocimiento de algo ancestral cuando me encuentro accidentalmente con él, algo así como la familiaridad que se tiene cuando uno se encuentra con una pariente que hace años que no ve. Y no sé si es por eso o porque, además, este idioma tiene una sonoridad especial, una cadencia musical innata, que cuando leo cosas como ésta:
O esta otra:
O esto otro más:
Je meurs dans les bras de mon fidéle amant
Et ..
C'est dans cette mort que je trouve la vie.
Me llega directamente a cierta fibra sensible que tenía adormecida.
Y si bien no conozco el significado de todas y cada una de las palabras, soy capaz de leerlas y escucharlas por dentro y , pienso, de comprender el significado profundo de la frase, un significado que tiene más que ver con esa sonoridad extraña y remotamente familiar que con la traducción literal de las frases....
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